SERVICIO CATÓLICO
_____________________
 
 

 

Florecillas de San Francisco de Asís
 

 
 

                          

 

 

img-809110104-0001¿Quién no ama a San Francisco de Asís? Su imagen, su prédica y su leyenda trascienden la fe cristiana y hasta en grupos laicos de causas muy diversas (como los animalistas) se identifican con él. Creo que es el único santo que ha generado un adjetivo (franciscano) que se refiere a atributos característicos que no son necesariamente de índole religiosa: “humildad franciscana” (este es el ejemplo del DRAE para el adjetivo indicado), “sandalias franciscanas” o “convite franciscano”. Las películas del siglo XX también hicieron su parte. La más famosa de ellas, Hermano sol, hermana luna, de Franco Zefirelli, ahonda en su carisma que lo convirtió en el Loco de Asís, como lo llamaban algunos en su época.

El corpus sobre San Francisco de Asís (1182-1226) es ingente, dada la popularidad de su figura. Una obra que puede ser la mejor introducción a su prédica y persona son las Florecillas de San Francisco de Asís, conocidas en italiano como Fioretti. De autor anónimo, se trata de un anecdotario recopilado en el siglo XIV para hacer más accesibles los hechos del santo y sus primeros compañeros, como Bernardo, Gil, Junípero y San Antonio de Padua. Por su carácter anónimo y devoto, el libro ha tenido gran fortuna editorial desde entonces, pero también por esa misma razón se vio enriquecido con materiales diversos. Originalmente, lasFlorecillas estaban compuestas de 53 capítulos, en los que se narraban hechos y milagros de San Francisco. Si bien hay un relativo orden cronológico, la estructura del texto es episódica y es de creer que estaba diseñado para leerlo fragmentariamente, quizás para propiciar la charla o para inspirarse para alguna actividad: los capítulos son de extensión variada y todos concluyen con la fórmula “En alabanza de Cristo, amén”, invitando así a cerrar el libro y poner manos a la obra o irse a dormir con su lección aprendida. De las anécdotas de las Florecillas, destacan los milagros notables (como el del lobo que acosaba a la ciudad de Gubbio), los estigmas del monte Alvernia, pero sobre todo las innumerables muestras de humildad de San Francisco, quien hace de la pobreza y la renuncia sus mayores dones, los cuales también inculca a sus compañeros.

Una de las ideas claves en torno a San Francisco, que se plasma magníficamente en el episodio de las llagas, es su identificación con Cristo. Así se abren las Florecillas y nos inducen a leer cada hecho de su vida como una huella más, un símbolo o hasta una alegoría. Así, los doce discípulos de Cristo encuentran su correlato en los doce compañeros iniciales de San Francisco; y como le ocurrió al Nazareno, uno de los seguidores se suicida y será reemplazado. De los compañeros de San Francisco, destacan Bernardo (por ser el primero y tan rico como lo había sido el santo), Gil (cuyos arrebatos místicos serán legendarios) y Junípero (cuya obediencia a la regla franciscana produce episodios cómicos a ratos). A causa del impacto de San Francisco en quienes le conocieron, las Florecillas empezaron a ser ampliadas: tras los 53 capítulos, encontramos una segunda parte (las “Consideraciones sobre las llagas”), que se extienden en torno a la estigmatización del monte Alvernia y su trascendencia; la tercera parte desarrolla los principales hechos de la vida de Fray Junípero (con el famoso episodio del pie del cerdo o cuando pidió que le robaran el hábito porque le habían impedido entregarlo); la cuarta se ocupa de los de Fray Gil, quien muere en olor de santidad y hasta alguien vio su alma elevarse a los cielos; la quinta habla de la “Doctrina y dichos de Fray Gil”, en la que se exponen sus lecciones y forma de vida ejemplar. La edición que manejo yo ahora (Editorial Porrúa, México, 1998), incluye una sexta parte (“De algunos hechos y milagros de San Francisco”) y un apéndice con más anécdotas franciscanas y hasta el texto del Cántico del sol. Otras ediciones añaden la Leyenda mayor (1263) escrita por San Buenaventura, la biografía de San Francisco compuesta para ser la más autorizada en su tiempo.

Entre las biografías más modernas, recomiendo la de Augustine Thompson, Francis of Assisi: A New Biography (2012). Sin apartarse de la devoción (Thompson es dominico), esta nueva biografía aspira a acercarse con un estilo más histórico que legendario al santo, con el objetivo de conocer mejor su figura en el contexto medieval. Así, Thompson afirma, desde esta perspectiva, que el episodio del lobo de Gubbio pertenece a la leyenda, tanto como el encuentro de San Francisco con Santo Domingo de Guzmán. El libro de Thompson, entonces, es un buen complemento a la lectura de las Florecillas y a otras obras literarias que recrean la vida y hechos de San Francisco, figura múltiple y simpática para tantas audiencias: loco, asceta, penitente, animalista, mendigo, místico, etc. Lope de Vega, que de pecados sabía mucho, le dedicó la comedia hagiográfica El serafín humano, echando mano ampliamente de las Florecillas. Seguiremos informando.

orodeindias.wordpress.com

------------------------------------------------------------------------------------------------